Continuando con los conceptos vertidos por Willet Kempton, el inventor del coche eléctrico V2G brinda más precisiones sobre uno de los avances más esperados por el mercado mundial y por el que las principales automotrices del mundo ya vienen trabajando en prototipos eléctricos. El objetivo, claro está, es la utilización de energías limpias y contribuir en gran medida a disminuir el efecto invernadero.
El prototipo V2G, según el profesor de Delaware, “es un vehículo y una idea que marca un concepto de futuro, pues se trata de un coche que alimenta a su propia red suministradora, en línea de la energía solar”. De hecho, hay datos muy puntuales que permiten anticipar un buen funcionamiento de esta tecnología a gran escala, pues en promedio el 95 por ciento de todos los automóviles del mundo se mantienen estacionados durante el mayor tiempo posible, con una hora aproximada de uso por día, según mediciones en los Estados Unidos. Esto permitiría pensar que a mayor promedio de autos estacionados, mayor será la recarga y retroalimentación de energía, lo que permitirá el uso a escala masiva.
Para entender su idea, Kempton ejemplifica de la siguiente manera:
-Un automóvil impulsado por gasolina, estando estacionado, no realiza tarea alguna.
-Un automóvil eléctrico, estacionado, retroalimentará energía, y conectado a un enchufe de 240 voltios, también se mantendrá trabajando resultando mucho más útil que un coche a combustible.
Un enchufe de 240 voltios permitirá una recarga completa de la batería, que nos proporcionará una autonomía de 200 kilómetros en 2 horas. Con una conexión a 11 voltios, la autonomía será de 12 horas.
Pues entonces, si son tantos los beneficios y las diferencias entre el auto eléctrico y el convencional, surge la pregunta del millón: ¿Qué hace falta para que el coche eléctrico se implemente definitivamente?
Kempton asegura, primero, que las grandes automotrices todavía no están preparadas para fabricarlos a gran escala. Es el problema mayor. El otro, aunque se soluciona con un poco más de investigación, es la vida útil de la batería.
La duda, de muchos, es si las empresas petroleras soportarán el final de su negocio. Kempton asegura que harán lo posible para retrasar este avance tecnológico, pero en algún momento será imposible frenar un avance de semejante magnitud.
Vía Diario Vasco
El avance de los procesos de producción de nuevos automóviles impulsados por energías limpias es una tendencia que avanza todo el tiempo y que no muestra señales de estancamiento. Willet Kempton, el inventor del coche eléctrico V2G, indicó que hoy “ya no se pueden tapar más los avances del coche eléctrico”.