Lo que para muchos podría ser una verdadera solución a varios de sus problemas, en la ciudad canadiense de Ontario ya podría ser una realidad, porque se podría generar energía solar en grandes volúmenes que hasta igualarían la energía nuclear producida por los Estados Unidos. Aunque parezca imposible, es real.
La investigación forma parte de un proyecto en el que se asegura que al sureste de Ontario se puede producir energía solar en alto volumen. Esto lo asegura el profesor e ingeniero Josué Pearce, que junto a la Universidad de Kingston, investiga la posibilidad real de colocar grandes paneles solares en los tejados y techos de las casas y en las zonas pocos productivas de la región. Bajo esa idea, ya se seleccionaron más de 365 mil hectáreas disponibles y aptas para comenzar a generar la energía proveniente del sol.
Pearce asegura que se puede producir y superar en cantidad de energía a la que produce Estados Unidos en sus centrales nucleares, pues “sólo en el sudeste de Ontario se puede producir 95 gigavatios de energía, sólo allí. El crecimiento se potencia aún más a otras áreas”.
La investigación no finaliza allí, pues el profesor en ingeniería explica que en Ontario las plantas de carbón generan 6 gigavatios como máximo, cuando con la solar y acompañada de la energía eólica, hidráulica o biomasa, directamente se pueden cubrir todas las necesidades energéticas.
Por último, Pearse asegura que Estados Unidos, en todo el país, genera en materia nuclear 100 gigavatios. Sólo en una porción de tierra estéril en la región canadiense, se puede producir hasta el 90 por ciento, sólo, solar.
Pese a que la estrella de los últimos tiempos sea la industria automotriz que se encuentra en pleno proceso de inversión en el desarrollo de baterías de ion litio y coches híbridos y eléctricos cada vez más completos y atractivos, las grandes empresas multinacionales implementan planes de inversión orientados a las energías renovables.
La energía eólica es una de las ramas energéticas que más proyectos suma alrededor del mundo, en sintonía con la necesidad de crear nuevas fuentes de energías renovables. Y de la mano de la exploración surge la innovación, porque en Ontario, Canadá, desde el próximo año comenzará a funcionar un pronosticador de vientos, dispositivo de gran ayuda para la producción de energía eólica.