La aparición del libro No Logo, de la escritora Naomi Klein, fue quizá el primer gran trabajo escrito que desnudó el verdadero origen de las fortunas que manejan las grandes multinacionales con presencia en decenas de países alrededor del mundo. En su libro se han citado grandes casos, como Microsoft y Nike, y de cómo montan una estructura en base a la explotación de recursos y personal.
Y ahora, la agrupación Greenpeace acusó a Nike de colaborar con la destrucción del Amazonas, y asegura que la ganadería es responsable de la terrible deforestación de la mayor selva del mundo. Pero si al leer estas líneas no se entiende cómo se puede relacionar a una empresa como Nike con la deforestación del Amazonas, el ecologista brasileño André Muggiati, de Greenpeace, lo explica de la siguiente manera:
Las zapatillas se confeccionan con cuero, el cual debe ser adquirido por empresas como Adidas o Nike que lo compran a empresas de Vietnam y China. A su vez, éstas empresas importan el cuero (que luego es vendido a Nike) de compañías brasileñas de vacuno como Bertin, que básicamente se abastecen del Amazonia. Pero claro, esto no tendría nada de malo pues se trata de un proceso comercial muy común en el mercado, salvo por el pequeño gran detalle que “la ganadería brasileña –según los grupos conservacionistas- es uno de los principales factores de destrucción de la selva amazónica”. Así, Brasil se constituye como el mayor exportador de cuero vacuno del mundo, mientras su selva va desapareciendo.
Ante esta problemática tan grave, la solución más práctica es que Nike o Adidas investiguen de dónde importan el cuero para sus zapatillas, sobretodo controlando que no sea de zonas o áreas deforestadas. pero claro, nada se ha modificado, o sea, la selva va rumbo a su destrucción.
Vía Soitu