A simple viste se trata de tejas de arcilla, color naranja según quien las fabrique, y sin demasiados secretos más allá de su función en los techos de las viviendas. Sin embargo, nada parece ser lo que es, pues en realidad, además de ser tejas son módulos solares térmicos que en Italia se consumen cada vez más desde que el Gobierno impulsó su uso en consumidores finales, o sea, en aquellos usuarios residenciales que han decidido ahorrar energía y utilizar los paneles fotovoltaicos.
Las tejas son fabricadas por la empresa REM que ideó un sistema de tejas solares plásticas diseñadas con cubiertas por inyección de Plexiglas. Las tejas han sido denominadas como Tech Tile y están compuestas en su interior por células solares o módulos para el calentamiento de agua. El valor agregado es que las tejas conservan el color original, el diseño y el tamaño de las tejas tradicionales, con lo cual el avance tecnológico, el ahorro energético y el medio ambiente se fusionan en un nuevo producto totalmente adaptable a la arquitectura de una ciudad o un viejo poblado.
Las tejas Tech Tile conservan un pequeño panel transparente en el medio, y mantienen su color por más tiempo. Además, la instalación es muy sencilla a través de un simple enchufe y funcionan, todas, independientemente, por lo cual si una se rompe o se cae, las demás continúan con sus funciones.
Vía Biodisol
Lo que hasta el momento constituye uno de los proyectos más avanzados en cuanto a energía solar y transporte, en Estados Unidos la compañía Solar Roadways se encuentra en pleno desarrollo e investigación para crear una carretera compuesta por paneles solares en lugar del clásico asfalto, transformando a las rutas típicas en rutas inteligentes. Con el aporte de fondos estatales, la idea de concretar un sistema solar e inteligente ayudará a disminuir los accidentes con coches, a disminuir la contaminación del Medio Ambiente, a consumir energía solar y abandonar, lentamente, el consumo de combustibles fósiles.
Con una tecnología única en toda Europa, la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa avanza en el proyecto de instalar una nueva planta termosolar con una tecnología única en todo el continente, pues la producción eléctrica se llevará a cabo con torres con receptor cilíndrico y helióstatos más nuevos avances en la materia.
Avanzan los proyectos para extraer nuevas fuentes de combustible, en este caso a través de las algas marinas. Y aunque el sector privado trabaja en este sentido, el sector público también aporta sus investigaciones, pues la Universidad Nacional de Cuyo, en la provincia de Mendoza, Argentina, recibió aportes para avanzar en el tratamiento de este nuevo biocombustible diesel a escala industrial.
Lentamente se van sumando los transportes creados para no contaminar el medio ambiente y consumir energías limpias. Quien lleva la delantera es el mercado automotriz, que a través de sus distintas empresas ya ha lanzado nuevos modelos eléctricos, a hidrógeno y solares. Pero en este caso, el mundo marítimo será el beneficiado con un proyecto en marcha que busca consolidar el primer crucero interoceánico totalmente ecológico.
Ayer analizábamos la caída de los valores de las placas solares, situación que genera un principio de mayor competitividad para la industria de las energías renovables y que, en Estados Unidos, surgen nuevas disposiciones para alentar a la comunidad a consumir energía fuera de las fuentes fósiles. Por ello, vale aclarar que aún hoy la idea de instalar un sistema de placas fotovoltaicas en nuestro hogar demandará una fuerte inversión de dinero, aunque seguramente se amortizará mes a mes con el ahorro en la factura de luz.
En el Estado de California, Estados Unidos, se encuentra anclado lo que sería el primer transatlántico impulsado a energía solar. No sólo los transportes terrestres son los más avanzados en proyectos e investigaciones sobre nuevas fuentes de energía, porque en este caso, los barcos de carga impulsados a base de combustibles fósiles, en menor medida, generan serios inconvenientes en sus recorridos y cuando en el mar sufren desperfectos.
Podría tratarse de una excelente campaña de marketing y publicidad, o más aún, de una idea realmente atractiva desde el punto de vista comercial, ecológico y tecnológico, pues como sea, la campaña de la compañía Toyota ha llamado la atención de todo el público.
Desde que el mundo es mundo, los mosquitos son los insectos que más molestias pueden causar cuando uno va por la calle, por un parque, y más aún en una zona de frondosa vegetación, o también en el jardín del fondo de la casa. Algún insecticida, humo de hojas o una simple paleta, todo, vale para espantarlos. Sin embargo, del lugar menos inesperado llegó la solución contra los mosquitos.
El aumento del consumo en las últimas décadas modificó el escenario social, pues el creciente consumo generó que cada habitante del mundo generara, a su vez, más residuos, entre ellos, el plástico. El plástico es el material que desde la sustitución del metal más se propagó en todo el mundo, aunque hoy se está buscando un mejor uso del plástico para reducir sus residuos.