Lo que demandan las grandes ciudades es lo que necesita una urbe para poder crecer en formar sostenible, pues a medida que crece la producción de coches eléctricos e híbridos debe complementarse con una adecuada red de puntos de recarga para coches sostenibles. Y qué mejor para ello que adaptar viejos usos es novedosos y útiles componentes.
Una de las clásicas postales de años pasados son las cabinas para hablar por teléfono en la vía pública. Ocurre que años atrás, cuando la telefonía móvil no existía, el teléfono en la calle era la única forma de comunicación fuera del hogar. Con la aparición de los móviles, las clásicas cabinas resultaron obsoletas y de muy poco uso.
Y allí es que el Ayuntamiento de Valencia dio inicio a una excelente idea, que es aprovechar las cabinas para utilizarlas como puntos de recarga para coches eléctricos, lo cual reutilizará la red ya existente, las renovará y transformará, y aprovechará la red ya dispuesta por toda la ciudad. El primer paso ya ha sido concretado, pues la primera cabina punto de recarga ya se encuentra operativa en la Plaza del Ayuntamiento.
Técnicamente, el sistema desarrollado por Endesa y Telefónica es muy útil pues con una moneda o una tarjeta prepaga se podrá recargar el coche. Sin embargo, lo más atractivo es haber tomado una idea y renovarla a las necesidades actuales, pues a mayor parque automotor, mayor red de recarga.
Vía Ison21
Las grandes ciudades del mundo continúan en pleno proceso de avance para acompañar el crecimiento de la industria automotriz que cada año desarrolla nuevos modelos de coches eléctricos. Para ello, Madrid anunció que se habilitarán nuevos 500 puntos de recarga, vitales para un correcto desarrollo y crecimiento de la industria en las ciudades más importantes. Aunque por el momento resta mucho tiempo de proyección, es importante hacerlo en conjunto, pues el parque automotor por un lado y la red de recarga por el otro deben complementarse para no saturar la red.
Ya lo hemos analizado en más de una ocasión el fenómeno en que las compañías automotrices han decidido incursionar en la industria ecológica, escenario que hasta hace un tiempo atrás no era el mismo. Y no sólo se trata de automotrices sino también de empresas dedicadas a la tecnología de punta, pues éstas y todo el mercado han entendido que será la competencia del futuro, no tan lejano.