Mientras el mundo de los coches ecológicos aguarda la realización del próximo Salón Internacional del Automóvil en Ginebra, Suiza, para conocer nuevos modelos eléctricos e híbridos, algunas automotrices ya adelantan sus novedades. En este caso, se trata de la compañía Chery, que en pocos días presentará su nuevo modelo eléctrico.
La empresa china presentará ante el público su nuevo modelo QQEV que cuenta entre sus principales características que ha sido desarrollado para satisfacer necesidades dentro de una ciudad o en distancias no muy extensas, por un lado, y que será comercializado con precios realmente accesibles al público. La idea de diseñar básicas prestaciones por bajos precios podrá resultar una adecuada estrategia de marketing para posicionar los coches eléctricos dentro de la sociedad, aunque sea, para necesidades básicas de transporte.
El QQEV de Chery alcanzará una velocidad máxima de 70 kilómetros por hora con una autonomía de no más de 100 kilómetros con cada carga de electricidad. Su precio es realmente accesible pues el valor es de 4130 euros, pues los últimos modelos superaban los 8 mil euros.
Sin embargo, el principal inconveniente radica en la poca oferta de estaciones de recarga en la ciudad, con lo cual habrá que ver si es utilizado en zonas rurales o urbanas.
Es una de las grandes fallas de la industria automotriz aplicada a los nuevos modelos de coches eléctricos. Desde que un prototipo es presentado, luego es probado en distintos sitios y finalmente, luego de algunos años, sale a la venta en todo el mundo, salvo que nunca se lo comercialice por pocos convencimientos de la marca. En este caso, la decisión de comerciarlo demoró 4 años.
Gracias al avance tecnológico, el mercado de las energías renovables logra avanzar más rápidamente en la búsqueda de nuevas creaciones, investigaciones y diseños que permitan una óptima producción de energías limpias. Y China es una de las grandes potencias que invierten cada vez más en aumentar la eficiencia de la energía en pos de abandonar los combustibles fósiles.
El mercado de
Las políticas de medio ambiente que deben aplicar las principales naciones del mundo marcarán un camino que posiblemente se divida en dos: en uno, la posibilidad de enfocar hacia una mejora de los recursos y energías renovables del planeta. Y por otro, no hacerlo y complicar aún más el desarrollo de la población mundial en los próximos años.
El bloque asiático que componen China y Japón -y en menor medida India- son dos polos industriales, económicos y financieros que en las próximas décadas asumirán un papel muy importante como el que ocupa hoy los Estados Unidos en un mundo de mando unipolar.