Luego de estudiar el programa, el Ministerio de Medio Ambiente aprobó el proyecto por el cual se dará curso al complejo de boyas en la costa de Armintza –en Vizcaya, País Vasco- para obtener energía a través de las olas. Pese a estudiarse el proyecto minuciosamente, el Ministerio no registró ningún inconveniente en cuanto al impacto ambiental por lo que se continuará con el proyecto.
Sin embargo, pese a la decisión ministerial, el proyecto impulsado por el Ente Vasco de la Energía aún no podrá ser finalizado hasta dentro de un plazo máximo de 4 años. Las autoridades han determinado que el programa energético “no afectará ni directa ni indirectamente las zonas protegidas ni se afectará el ecosistema marino”. El plan de desarrollo energético prevé la colocación de boyas con un dispositivo que transformarán la energía de las olas en electricidad, y ésta será transportada mediante un cable hacia una subestación. La potencia generada será de 20 megawatios, con una inversión de 15 millones de euros, equivalente a energía para 6 mil familias, aproximadamente.
Pese a que el Ministerio de Medio Ambiente anunció el visto bueno final, la primera boya ya entró en funcionamiento en el pasado mes de noviembre, con medio año de trabajo para su instalación, dato que justifica la demora en la puesta en funcionamiento total de las demás boyas.
Vía El País
(unos 3000 megavatios hora al año).