El aumento del consumo en las últimas décadas modificó el escenario social, pues el creciente consumo generó que cada habitante del mundo generara, a su vez, más residuos, entre ellos, el plástico. El plástico es el material que desde la sustitución del metal más se propagó en todo el mundo, aunque hoy se está buscando un mejor uso del plástico para reducir sus residuos.
Y el mejor uso que se le puede brindar al plástico es ser utilizado como nueva fuente de energía. El proyecto denominado “El plan de plástico” consiste en reciclarlo y producir energía limpia y verde, y está liderado por un diseñador industrial llamado Chris Allen. El programa consta de lo siguiente:
Primero, reunir millones de botellas con sus tapas. Luego, transformar esas botellas es especies de cubos que flotarán sobre la superficie del mar. Ahora, uniremos miles y miles de botellas conformando una gran estructura plástica, una sobre otra, como capas, con tamaños de hasta 450 metros. Pues bien, la pregunta es cómo esta “alfombra de botellas” podrían generar energía. Justamente, sobre la base de esta gran estructura de plástico flotante, se montarán dispositivos de almacenamiento de energía solar, eólica o maremotriz, entre otras. De esta manera, se obtendrá una gran porción de energía limpia que luego será trasladada a las costas del continente y, de ahí, al destino fijado.
No sólo le daremos un mejor uso al plástico, sino que también evitaremos la suciedad con materiales difícilmente degradables y obtendremos nuevas fuentes de energía.
Vía Plastic Plan