Una realidad ya está confirmada: los coches eléctricos abandonaron la calificación de proyectos futuros para transformarse en un desarrollo del presente. Pues bien, lo mismo pero en menor medida ocurre con otros medios de transporte, que se encuentran en pleno desarrollo, todos, impulsados a base de energía eléctrica. Sin embargo, el biodiesel es el otro combustible no fósil más utilizado junto a la energía solar para desarrollar nuevos coches que no contaminen el medio ambiente.
En Australia, el motociclista y ex petrolero Paul Carter es el creador junto a la Universidad de Adelaida, en Australia del Sur, de una motocicleta impulsada a biodiesel, desarrollado a base de residuos de grasa de procedencia animal junto a una combinación de aceite de cocina. Con el combustible creado, la motocicleta ofrece una muy buena autonomía de entre 80 y 90 kilómetros por hora.
Collin Kestell, profesor de la Universidad de Adelaida, aseguró que se trata de una excelente motocicleta aunque “resta mucho tiempo para desplazar a la gasolina como combustible en los medios de transporte, aunque se estará satisfecho con alcanzar el 10 por ciento del mercado con el biodiesel”.
Lo más destacado de Paul Carter es que, con su motocicleta a biodiesel recorrerá toda Australia e intentará superar los records mundiales de velocidad en motos impulsadas con los combustibles de origen animal.
Vía Treehugger
Avanzan los proyectos para extraer nuevas fuentes de combustible, en este caso a través de las algas marinas. Y aunque el sector privado trabaja en este sentido, el sector público también aporta sus investigaciones, pues la Universidad Nacional de Cuyo, en la provincia de Mendoza, Argentina, recibió aportes para avanzar en el tratamiento de este nuevo biocombustible diesel a escala industrial.
Hay varios motivos por los cuales un Gobierno comienza a analizar una nueva estrategia energética o, mejor aún, cómo abandonar los combustibles fósiles y virar hacia nuevas fuentes de energía como el Biogás. En el aspecto macro, toda América Latina avanza gradualmente en energías limpias, como el caso de Brasil y la Argentina, aunque a ésta última todavía resta un largo camino por recorrer.