De a poco, aunque en los últimos tiempos más repentinamente, avanzan los proyectos de las empresas para crear y producir coches eléctricos. Hasta hace no más de 15 años atrás, el mercado era muy virgen, y aunque hoy lo es, la tecnología va acelerando los tiempos de investigación y desarrollo hasta alcanzar el objetivo principal de comercializar a gran escala el coche eléctrico.
La expansión de un mercado como el automóvil verde es un proceso de demanda tiempo e inversión, aunque prácticamente no existe automotriz que no haya diseñado un modelo de estas características. Por ejemplo, la japonesa Honda acaba de lanzar el FCX Clarity, su modelo cero emisiones impulsado con celdas de hidrógeno. También en Japón, Mitsubishi y Nissan se aliaron con empresas de electrónica de avanzada para crear un auto eléctrico, con estaciones de servicio de combustible pero de carga eléctrica. En el mismo camino se encuentra Renault, con su modelo Leaf.
El agua –combustible impensado hace años- forma parte del futuro auto impulsado sólo por H2O, creación a manos de la empresa Genepax. Asimismo, BMW ya emprendió trabajos para diseñar su propio modelo eléctrico y Volkswagen ya mantiene en etapa de pruebas a su diesel limpio Touareg TDI.
Hasta el día de hoy, el mercado automotriz reconoce que en un futuro no muy lejano los coches eléctricos registrarán una demanda que hoy, no es posible. La posibilidad de comercializarlo a gran escala y la imposibilidad de hacer rentable un automóvil de estas características es lo que frena, sólo por el momento, la producción en serio de vehículos limpios.
