Así como ocurre con la globalización en el mundo, los fabricantes de distintas regiones de Europa exigen que al momento de utilizar los puntos de recarga para los coches eléctricos, se adopte un formato o un sistema estándar y universal que simplifique la infraestructura para toda la región.
De esta manera, la industria automotriz señala el camino pues mientras avanzan y desarrollan nuevos coches eléctricos, ahora exigen un modelo en común para abastecer a todos los usuarios de coches sostenibles. El pedido fue realizado por la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (Acea), que proclamó por un sistema estándar que, a modo de análisis, constituye un pedido acorde al momento, pues de no comenzar hoy con la estandarización podría transformarse en un problema a futuro.
La Asociación estimó, además, que se debe crear un proceso acorde para la conexión de los coches a la red eléctrica, demanda que irá en aumento mientras la inversión en el sector no retroceda. Ivan Hodac, presidente de Acea, aseguró que el objetivo es prevenirse a que en un futuro inmediato se dificulte el consumo de coches sostenibles, pues los usuarios sufrirán inconvenientes al cargar su transporte en un punto, luego en otro con diferentes conexiones y así sucesivamente en distintas regiones.
Por ello, anticipadamente, se exige una estandarización.
