Los últimos logros de España en cuanto a renovables se refieren no han pasado desapercibidos y ya tienen sus primeros frutos en materia de colaboración internacional. Si Obama se acordó de este país en uno de sus discursos aludiendo a los avances en éste área parece que no era de cara a la galería, sino un gesto algo estudiado.
El Ministerio de Industria, Comercio y Turismo español lanzó ayer una nota de prensa en la que anuncia un acuerdo con la administración estadounidense para cooperar de forma permanente en energías renovables y eficiencia energética, particularmente en temas de energía solar, vehículos eléctricos y biocombustibles.
En la agenda inmediata está compatir los planes de lanzamiento de vehículos eléctricos, donde EE.UU. pretende lograr cifras de 1,500.000 nuevos vehículos en 18 meses y España pretende hacer lo propio con 1,000.000 para 2014. Además interesan otros temas, como la diversificación de proveedores de Gas Natural, las técnicas piloto de secuestro de CO2 y los sistemas de almacenamiento de energía termoeléctrica, donde España tiene algunas innovaciones prometedoras.
Sorprende la no alusión a la enería eólica en el comunicado, donde España ha obtenido buenos resultados y algunos récords de producción.
