Hoy estamos situados ante un escenario que, como primera impresión, es positivo. El avance en la generación de nuevas fuentes de energía renovables es más lento que el grado de avance de la industria automotriz por incorporar al mercado y concientizar al público al uso de coches eléctricos e híbridos. Pese a que el objetivo no es sencillo pues el petróleo reina en el mercado, el crecimiento es notable.
El Salón Internacional del Automóvil es el evento más representativo del sector automotriz, y desde el año 2009 con sus respectivas ediciones en Detroit o en Frankfurt, entre otras, fueron determinantes para instalar en el mercado la firme tendencia de todas las compañías del sector a desarrollar coches híbridos y eléctricos. Además, crece la intervención y la inversión de las compañías de tecnología aplicada al sector.
Todo indica que el 2010 igualará o superará las crecientes expectativas. Al mismo tiempo y aunque reste mucho trabajo por hacer, las ciudades suman más puntos de recarga para coches eléctricos. Los coches, por cierto, son cada vez más completos, pues las prestaciones crecen y las comodidades son cada vez más. Hoy, un coche eléctrico es capaz de alcanzar los 200 kilómetros de velocidad, con autonomías de hasta 250 kilómetros y con simples recargas mediante un enchufe doméstico.
Pues bien, la expectativa es concreta. El primer paso, el próximo Salón de Ginebra.