Los estudios aplicados sobre las algas marinas y la posibilidad de extraer biocombustible a través de sus propiedades continúan en fase de investigación y desarrollo. Ahora, es el turno de la Paulownia, un cultivo proveniente de las tierras chinas del cual se podría generar un nuevo cultivo de carácter energético.
La Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía ya se encuentra trabajando sobre ensayos en nuevas plantaciones, y en este caso de se trata de la Paulownia, cultivo que tiene la característica de crecer rápidamente y que generaría una nueva fuente de energía y, por consiguiente, abriría la posibilidad a un nuevo sector agrario que proveerá biomasa lignocelulósica.
El programa ya se ha desarrollado durante el año pasado en provincias como Sevilla, Málaga y Cádiz, entre otras, y en Andalucía. Además de la Paulownia, se prevé desarrollar otros cultivos energéticos como la caña. En territorio andaluz, el cultivo chino se adapta perfectamente del que además de obtener energía limpia presenta bajos niveles de sodio, azufre y cloro, y de sus mismos residuos se puede obtener abono.
El próximo paso de la Junta de Andalucía será estudiar la rentabilidad del proceso para aplicarlo al sector agrario de la región. De esta manera, un nuevo cultivo se suma al biocombustible.
Vía Consumer