
La noticia es lo suficientemente importante como para analizarla más detenidamente y entender por qué, según pareciera, el gigante Google orientaría sus negocios hacia el mercado energético. En realidad, comenzaría un proceso de inversión en el mundo de las energías renovables y para ello ya solicitó las autorizaciones correspondientes para la compra y venta de energía a través de Google Energy.
La empresa asegura que sólo se trata de una operación para poder atender la alta demanda energética de sus servidores, aunque crear una subsidiaria como Google Energy y solicitar al Gobierno los permisos de comercialización sugerirían otras intenciones. Por lo pronto, los servidores de la compañía de internet consumen altos niveles de energía, por lo cual el objetivo es buscar nuevas fuentes de energía renovable.
Para ello, ya han desarrollado una planta solar más un software para medir el control de energía y, además, la expansión del uso de coches eléctricos.
El repaso de la información os permite conjeturar que Google iniciará un proceso en el que comercializará energía –previa autorización de los Estados Unidos- para, según los ejecutivos, poder administrar su propia energía y abastecer a sus servidores de manera más óptima. En principio, la empresa indicó que no piensa comercializar aunque sus ejecutivos aseguraron que una vez establecido todo el proceso, “no se sabe qué camino se tomará”.
Tanto como avanza en el sector de la industria automotriz con la producción de coches ecológicos, el consumo de energía de fuentes renovables avanza lenta pero progresivamente. En este caso, en la ciudad de Apple Valley, en Estados Unidos, la cadena de hipermercados y tiendas Wal Mart inauguró lo que es el mayor centro de generación de energía solar de toda la cadena norteamericana.
De los años 2009 y los inicios de 2010 podemos destacar algunos modelos de coches híbridos que se han diferenciado, sobre todo en las ediciones del Salón Internacional del Automóvil. Y en este caso, el Ford Fusion fue uno de los transportes híbridos más celebrados. Para los especialistas, fue el coche del año en la edición del Salón de Detroit, debido a su excelente diseño, a sus comodidades, su autonomía y la excelente crítica de sus consumidores.
El mercado de los coches eléctricos aparenta ser uno de los sectores que más crecerá en el presente año, luego de un 2009 muy positivo en cuando a nuevos modelos anunciados por las empresas automotrices. Sin embargo, uno de los componentes claves son las baterías, pues de ellas depende el peso del coche, su autonomía, su consumo y, por sobre todas las cosas, su valor al público.
Los avances tecnológicos ya llegaron a los coches eléctricos, a las camionetas, a algunas embarcaciones, a dispositivos de transporte personal, y a todo tipo de movilidad que se impulse con combustibles ecológicos. Ahora, es el turno de la nieve, pues se trata de un nuevo prototipo de moto de nieve eléctrica.
Se trata realmente de una excelente noticia, pues es un escenario que tarde o temprano se instalará definitivamente en la industria automotriz que demanda de a poco avanzar hacia el uso combustibles totalmente limpios. Y uno de los mejores ejemplos es la compañía Opel, que decidió como medida unánime invertir todo su desarrollo y potencial a la elaboración y uso del hidrógeno para abastecer de combustible a todos sus coches desde este año.
Desde la presentación o anuncio de un nuevo modelo de coche eléctrico hasta su venta al público puede transcurrir mucho tiempo, y es en general lo que ocurre con la mayoría de las automotrices que una vez presentado un nuevo modelo, el tiempo se demora hasta su llegada a las concesionarias. Y es lo que ocurre en General Motors, que hasta fines de 2010 el Volt no saldrá a la venta al público.
Si bien se podría suponer que se trata de una afirmación un poco apresurada, sí es cierto que el último año -2009- fue clave para determinar el crecimiento del sector de los coches eléctricos, pues en las ediciones del Salón Internacional del Automóvil y en los demás eventos del sector, los coches eléctricos han sido la gran revelación.
Todavía no hemos arribado, pero en caso de que el futuro os encuentre en un mundo movilizado por un transporte sostenible, muchas de esas cosas se habrán modificado por completo. Hoy, existe toda una estructura que funciona alrededor del clásico combustible y que lleva décadas y décadas sin mayores cambios. ¿Qué quiero decir? Pues que en el momento en que el mundo comience a movilizarse en coches eléctricos, todo lo que lo rodea deberá cambiar.
El mundo de la industria automotriz vivió y vive una era en que todo se motoriza a través de los combustibles fósiles. Sin embargo, en los últimos años, la industria comenzó a dedicar más tiempo al desarrollo de nuevos combustibles, con las motorizaciones eléctricas e híbridas. Y dentro de estos nuevos tiempos, las baterías son la clave del futuro de los coches limpios. Sobre ellas se deberá trabajar en su conformación, sus características, su potencia, su autonomía y sus valores.