El bloque asiático que componen China y Japón -y en menor medida India- son dos polos industriales, económicos y financieros que en las próximas décadas asumirán un papel muy importante como el que ocupa hoy los Estados Unidos en un mundo de mando unipolar.
Y es una realidad la constante inversión en energías renovables, sobretodo en los próximos años en que debería de ir en aumento de la mano de las políticas de medio ambiente implementadas en todos los continentes. De esta manera, China adoptó como política de crecimiento la necesidad de invertir en nuevas energías, y es por ello que la Administración Nacional de Energía (ANE) inició un proyecto que abarca la energía nuclear, solar, eólica, la biomasa y la energía del carbón limpio. ¿Con qué objetivo? El simple hecho de cubrir gran parte de las necesidades que deberá solucionar la nación en un futuro no tan lejano.
Liu Qi, subdirector de la ANE, aseguró que se invertirán casi 450 mil millones de dólares en una primera fase y, en la segunda, recursos aún mayores por lo menos hasta el año 2020, lo cual establece una suma ampliamente superior de inversión sobre energías renovables en comparación con años pasados. Además, como objetivo a cumplir, se espera que al finalizar el próximo decenio el 15 por ciento –como mínimo- de la energía sea renovable.
La crisis financiera iniciada por los Estados Unidos, la debilidad del dólar, el crecimiento del bloque asiático y el plan de ayuda estatal chino para equilibrar las cuentas constituyen el momento ideal para invertir en energías renovables y transformarlas en uno de los más grandes motores de crecimiento.
Por último, China prevé incrementar hasta 500 mil gigavatios su potencia para el año 2020. Sólo se trata de invertir en energías renovables.

La polución, el polvo y otros agentes pueden mermar significativamente el rendimiento de una placa solar, incrementando además el gasto en mantenimiento para poder conservar su capacidad generadora.
(unos 3000 megavatios hora al año).
La próxima madrugada del 29 de Marzo pasaremos al horario de verano, disfrutando de una hora más de luz por la tarde, (y una menos por la mañana) en el hemisferio norte. Según datos del Ministerio de Industria de España, esto supone un ahorro de hasta un 5% en la factura energética, unos 300 millones de euros.


En este post voy a hacer una breve revisión del estado de la transmisión de energía sin cables. Esto puede ser enormemente útil para destinos inpracticables donde no sea posible, o no sea rentable, construir un enlace energético permanente por cable.