El año que ha pasado ha marcado una paradoja muy particular. Por un lado, la crisis financiera internacional se expandió y afectó a casi todo el mundo, y dentro de cada industria, la automotriz cayó a punto de sufrir una de sus mayores pérdidas: la quiebra de General Motors. Por otro lado, la industria de los coches eléctricos creció a altos niveles, inaugurando quizá un año de gran avance en la generación de transportes ecológicos.
Y General Motors es un caso único. Fue la automotriz más importante del planeta, abandonó el liderazgo mundial a manos de la japonesa Toyota y finalmente, en la crisis, necesitó del auxilio financiero estatal. Sin embargo, los nuevos objetivos marcaron una excelente etapa por venir, pues la compañía de los Estados Unidos anunció que destinará una gran inversión a la fabricación de motores eléctricos.
El consorcio de coches anunció una inversión de 246 millones de euros destinados a la investigación, desarrollo y fabricación de motores híbridos y eléctricos. Así comienza una nueva etapa en la compañía por liderar el mercado de coches eléctricos que, hasta el día de hoy, casi todas las empresas del mundo compiten por liderar el creciente mercado.
Lo que hace un tiempo atrás significaba un simple plan a futuro, hoy el presente es el desarrollo de coches eléctricos. Allí ya nació una nueva competencia.
Vía El Universal

Tanto como avanza en el sector de la industria automotriz con la producción de coches ecológicos, el consumo de energía de fuentes renovables avanza lenta pero progresivamente. En este caso, en la ciudad de Apple Valley, en Estados Unidos, la cadena de hipermercados y tiendas Wal Mart inauguró lo que es el mayor centro de generación de energía solar de toda la cadena norteamericana.
De los años 2009 y los inicios de 2010 podemos destacar algunos modelos de coches híbridos que se han diferenciado, sobre todo en las ediciones del Salón Internacional del Automóvil. Y en este caso, el Ford Fusion fue uno de los transportes híbridos más celebrados. Para los especialistas, fue el coche del año en la edición del Salón de Detroit, debido a su excelente diseño, a sus comodidades, su autonomía y la excelente crítica de sus consumidores.
El mercado de los coches eléctricos aparenta ser uno de los sectores que más crecerá en el presente año, luego de un 2009 muy positivo en cuando a nuevos modelos anunciados por las empresas automotrices. Sin embargo, uno de los componentes claves son las baterías, pues de ellas depende el peso del coche, su autonomía, su consumo y, por sobre todas las cosas, su valor al público.
Los avances tecnológicos ya llegaron a los coches eléctricos, a las camionetas, a algunas embarcaciones, a dispositivos de transporte personal, y a todo tipo de movilidad que se impulse con combustibles ecológicos. Ahora, es el turno de la nieve, pues se trata de un nuevo prototipo de moto de nieve eléctrica.
Se trata realmente de una excelente noticia, pues es un escenario que tarde o temprano se instalará definitivamente en la industria automotriz que demanda de a poco avanzar hacia el uso combustibles totalmente limpios. Y uno de los mejores ejemplos es la compañía Opel, que decidió como medida unánime invertir todo su desarrollo y potencial a la elaboración y uso del hidrógeno para abastecer de combustible a todos sus coches desde este año.
Desde la presentación o anuncio de un nuevo modelo de coche eléctrico hasta su venta al público puede transcurrir mucho tiempo, y es en general lo que ocurre con la mayoría de las automotrices que una vez presentado un nuevo modelo, el tiempo se demora hasta su llegada a las concesionarias. Y es lo que ocurre en General Motors, que hasta fines de 2010 el Volt no saldrá a la venta al público.
Si bien se podría suponer que se trata de una afirmación un poco apresurada, sí es cierto que el último año -2009- fue clave para determinar el crecimiento del sector de los coches eléctricos, pues en las ediciones del Salón Internacional del Automóvil y en los demás eventos del sector, los coches eléctricos han sido la gran revelación.
Todavía no hemos arribado, pero en caso de que el futuro os encuentre en un mundo movilizado por un transporte sostenible, muchas de esas cosas se habrán modificado por completo. Hoy, existe toda una estructura que funciona alrededor del clásico combustible y que lleva décadas y décadas sin mayores cambios. ¿Qué quiero decir? Pues que en el momento en que el mundo comience a movilizarse en coches eléctricos, todo lo que lo rodea deberá cambiar.