
Frente a otras posibilidades, la energía geotérmica ha sido una de las grandes olvidadas de los últimos años, aunque recientemente se está volviendo a hablar de ella como una posibilidad más.
La geotermía aprovecha el calor de las capas interiores de la tierra, tradicionalmente en base a depósitos de agua, aunque investigaciones más recientes permiten su explotación a partir del calor de las rocas del subsuelo. Su gran ventaja es su gran disponibilidad, 24 horas del día, aunque sus residuos y su posible impacto en el medio ambiente son su gran punto débil.
En el norte de Europa su uso está muy extendido como fuente para calefacción y generación de agua caliente y ese modelo es el que pretende potenciar, según las últimas noticias, la Comunidad de Madrid, aunque no serán los primeros en España ya que algunas otras zonas de España ya la usan.

Además, ahora que están en huelga los mineros porque la UE quiere cerrar minas, y dado el tiempo que llevaría instalar las centrales geotérmicas en ellas, se podría aprovechar para elaborar una reconversión a medio plazo de mineros en personal cualificado para el mantenimiento de centrales geotérmicas.
De este modo, iría menos gente al paro, las empresas no tendrían por qué cerrar (sólo reconvertirse), se desarrollaría la energía geotérmica (la de mayor futuro al no depender del clima), se reemplazaría la extracción de combustible fósil por la generación de energía renovable, se impediría la despoblación de comarcas mineras,…
Y, lo mejor, es que a largo plazo, y al tener ya excavados cientos de metros, sería mucho más fácil y rentable añadir a la geotérmica de baja temperatura la de alta, produciendo en un mismo sitio electricidad y agua caliente.
Todo beneficios. Un poco de ayuda, gente emprendedora, apoyo insticuional, y a por el futuro.