Lo que hasta el momento constituye uno de los proyectos más avanzados en cuanto a energía solar y transporte, en Estados Unidos la compañía Solar Roadways se encuentra en pleno desarrollo e investigación para crear una carretera compuesta por paneles solares en lugar del clásico asfalto, transformando a las rutas típicas en rutas inteligentes. Con el aporte de fondos estatales, la idea de concretar un sistema solar e inteligente ayudará a disminuir los accidentes con coches, a disminuir la contaminación del Medio Ambiente, a consumir energía solar y abandonar, lentamente, el consumo de combustibles fósiles.
Entre las múltiples ventajas que podría ofrecer una carretera solar incluyen, según Solar Roadways, la posibilidad de contar con señales e indicaciones con luces de LEDS sobre la misma ruta de paneles solares, advertencias sobre complicaciones como animales sueltos u otros avisos de interés para el conductor.
El proyecto es un gran avance sobre todo en distancias extensas como suelen cubrir las carreteras, en donde los coches eléctricos podrán abastecerse de la energía almacenada en los paneles para poder cubrir distancias. Más allá del excelente proyecto en marcha, el dato más alentador es el que anuncia la compañía norteamericana: “Reemplazando las actuales rutas de Estados Unidos por caminos de paneles solares se podría producir tres veces la energía que hoy consume Estados Unidos, casi suficiente para abastecer al mundo entero”. Palabras textuales que, de cumplirse, constituirían un gran avance en materia de energía y medio ambiente.
Vía La Flecha