El famoso MIT ha desarrollado una nueva versión de coche solar que, si bien demuestra los avances en este tipo de energía, también deja patente todo lo que falta para que pueda ser utilizada con éxito en automóviles.
El vehículo es capaz de alcanzar 145 km/h con las baterías totalmente cargadas, que no está nada mal. Sin embargo, forma parte de los vehículos que el MIT fabrica para competir. Es decir, alcanza esa velocidad con una carrocería basada en fibra de carbono (de 225 kilos) y súper-optimizada en el túnel del viento, algo poco realista si lo aplicamos a las necesidades de un vehículo actual.
El paso de estas tecnologías que se utilizan al gran público puede tardar muchos años. Particularmente creo que es necesaria una evolución aún mayor de las placas solares y entonces sí, se producirá un verdadera revolución solar.