La tendencia muy positiva sobre la creciente producción automotriz de coches eléctricos no se detiene, aunque el impedimento principal podría ocasionarse con un agravamiento de la crisis financiera en Europa o en los países que afecten a las compañías del sector. Sin embargo, los principales ejecutivos ya han remarcado el interés en continuar invirtiendo en nuevos coches eléctricos, híbridos, solares y a hidrógenos, entre otros.
Y si la crisis no lo permite, las fusiones son el camino alternativo. En este caso, PSA Peugeot Citroën y Mitsubishi Motors Corporation han acordado investigar, explorar y desarrollar motores y cadenas de tracción para los coches eléctricos. El acuerdo se extenderá aún más, porque la compañía japonesa instalará una planta para desarrollar baterías de litio y nuevos sistemas de control energético. Allí mismo, en Vigo, Citroen también dispone de una fábrica.
El escenario internacional ya determinó que los coches sostenibles son los modelos que más inversión recibirán en relación a la escasez de gasolina. Los ejecutivos coinciden en la viabilidad del negocio, y por ello emprendieron una nueva etapa bajo un acuerdo entre ambas empresas.
Además, desde octubre, Mitsubishi comenzará a comercializar el coche eléctrico i-MiEV. El mismo modelo será vendido al público desde diciembre como Citroën C-Zero y Peugeot iOn.
Vía Evwind
