El aumento del consumo en las últimas décadas modificó el escenario social, pues el creciente consumo generó que cada habitante del mundo generara, a su vez, más residuos, entre ellos, el plástico. El plástico es el material que desde la sustitución del metal más se propagó en todo el mundo, aunque hoy se está buscando un mejor uso del plástico para reducir sus residuos.
Y el mejor uso que se le puede brindar al plástico es ser utilizado como nueva fuente de energía. El proyecto denominado “El plan de plástico” consiste en reciclarlo y producir energía limpia y verde, y está liderado por un diseñador industrial llamado Chris Allen. El programa consta de lo siguiente:
Primero, reunir millones de botellas con sus tapas. Luego, transformar esas botellas es especies de cubos que flotarán sobre la superficie del mar. Ahora, uniremos miles y miles de botellas conformando una gran estructura plástica, una sobre otra, como capas, con tamaños de hasta 450 metros. Pues bien, la pregunta es cómo esta “alfombra de botellas” podrían generar energía. Justamente, sobre la base de esta gran estructura de plástico flotante, se montarán dispositivos de almacenamiento de energía solar, eólica o maremotriz, entre otras. De esta manera, se obtendrá una gran porción de energía limpia que luego será trasladada a las costas del continente y, de ahí, al destino fijado.
No sólo le daremos un mejor uso al plástico, sino que también evitaremos la suciedad con materiales difícilmente degradables y obtendremos nuevas fuentes de energía.
Vía Plastic Plan
Luego de estudiar el programa, el Ministerio de Medio Ambiente aprobó el proyecto por el cual se dará curso al complejo de boyas en la costa de Armintza –en Vizcaya, País Vasco- para obtener energía a través de las olas. Pese a estudiarse el proyecto minuciosamente, el Ministerio no registró ningún inconveniente en cuanto al impacto ambiental por lo que se continuará con el proyecto.
Pese a que las principales potencias del mundo en cuando a las búsquedas de nuevas fuentes de energía corresponden a países de Europa, Asia y Estados Unidos, el continente latinoamericano también desarrolla y aplica nuevos progresos en tecnologías verdes. Y en este caso, Brasil presenta su nuevo autobús impulsado a hidrógeno en una de las ciudades más grandes del planeta.
Recientemente hemos dado a conocer las
Cuántas veces hemos disfrutado de excelentes viajes y fines de semana en campings, parques y playas, en carpas y disfrutando de los encantos de la naturaleza. Muchas, y varias de ellas seguramente habremos deseado contar con electricidad disponible al alcance de la mano aunque las condiciones del lugar no lo facilitaban. El avance de la tecnología y las nuevas fuentes de energía llegan a todos los usos de los seres humanos, esta vez, nada mejor que las carpas.
Los científicos del mundo ocupan gran parte de sus investigaciones en los avances por obtener nuevos biocombustibles, situación que unos años atrás era cada vez más impropia dado el alto consumo de petróleo y gas. Sin embargo, la tendencia marca que los biocombustibles constituyen un mercado en alza con constantes avances en América y Europa.
En sintonía con el avance de las principales ciudades del mundo en buscar nuevas fuentes de energía y racionalizar los residuos, 