A medida que la industria de la automotriz sostenible crece con más y nuevos modelos sostenibles, los transportes alternativos también incorporan nuevas tecnologías para poder movilizarse, no utilizar gasolina, reducir el consumo y masificar el transporte ecológico. Un buen ejemplo es el scooter eléctrico de Oxygen Cargo, simple, sencillo y efectivo para el traslado en las ciudades.
En las grandes urbes es donde más se concentra el tráfico de coches y el uso de movilidad sostenible es uno de los pases hacia una industria limpia. Para cubrir distancias no extensas, el Oxygen Cargo no supera los 45 kilómetros por hora con una aceleración de 0 a 40 kilómetros por hora en 6 segundos. Para su movilidad, cuenta con dos baterías de litio que en no más de 3 horas podrá recargarse por completo.
Vale recordar que son tres los modelos ofrecidos al mercado. El segundo –el Extended Range- dispone de una autonomía mayor de 90 kilómetros con una velocidad máxima de 65 kilómetros por hora h hasta 4 horas de recarga eléctrica. Dispone de tres baterías de litio. Por último, el Long Range, con cuatro baterías, se destaca por su autonomía mucho mayor que asciende a 120 kilómetros, con una velocidad máxima de 70 y una recarga total en 5 horas.
Tres opciones para un bajo consumo, un buen ahorro y una movilidad exclusiva de la ciudad o también algo más.
Vía Gekgo
El futuro de los coches eléctricos, al parecer, cuenta con buenas reservas de litio para los próximos años, lo suficiente como para establecer si esta industria crecerá todavía más hasta transformarse en el primer medio de transporte sostenible del mundo. Como dato negativo, las reservas de petróleo en pico máximo sólo se extenderían por entre 25 y 30 años más, con lo cual, hacia el 2040 el transporte ingresaría en una nueva era.
La era en que las empresas automotrices comenzaban a pensar en la fabricación de nuevos coches eléctricos, la estética de esos modelos no eran los más bellos, pues los transportes sostenibles apuntaban más hacia la motorización ecológica en detrimento de una cuidado estética exterior. Sin embargo, el avance de la industria y las nuevas tecnologías ya ofrecen un panorama totalmente distinto.
Luego del clásico Salón Internacional del Automóvil, donde se presentan todos los nuevos coches de las automotrices, ya sean a gasolina, híbridos o eléctricos, el Salón Vehículo y Combustible Alternativos se posiciona como el evento cumbre del transporte sostenible que, por el momento, se encuentra en constante avance en el mundo.
Luego de su casi desaparición en el momento más grave de la crisis financiera internacional, la compañía General Motors logró sobrevivir y apostar a una renovación. Esa renacimiento se acopló a las nuevas ideas del renovado directorio de la compañía automotriz que reconoció en los coches eléctricos la estrategia de crecimiento más interesante.
La tendencia muy positiva sobre la creciente producción automotriz de coches eléctricos no se detiene, aunque el impedimento principal podría ocasionarse con un agravamiento de la crisis financiera en Europa o en los países que afecten a las compañías del sector. Sin embargo, los principales ejecutivos ya han remarcado el interés en continuar invirtiendo en nuevos coches eléctricos, híbridos, solares y a hidrógenos, entre otros.
La última información que hemos desarrollado dejó en claro que dentro del proceso de crecimiento de la industria de los coches sostenibles, existe una cuestión muy importante a tener en cuenta y es cómo se conformará la red de recarga eléctrica y, dentro de ella, si será posible estandarizar todos los puntos de recarga. Sobre ello, Bruselas se sumó a la necesidad de exigir un cargador común para todos los coches.
Así como ocurre con la globalización en el mundo, los fabricantes de distintas regiones de Europa exigen que al momento de utilizar los puntos de recarga para los coches eléctricos, se adopte un formato o un sistema estándar y universal que simplifique la infraestructura para toda la región.
Si por un lado debe crecer la producción de coches eléctricos en casi todas las empresas automotrices del mundo, al mismo tiempo debe acompañar la red de abastecimiento eléctrico hacia estos modelos en las ciudades más desarrolladas en dicha materia, por lo cual, el crecimiento debe ser en constante equilibrio.
Antes de la crisis financiera internacional, General Motors era el emblema de los Estados Unidos y la mayor compañía automotriz del planeta. Con la explosión de la burbuja financiera, estuvo a segundos de desaparecer de no interceder el Gobierno de Barack Obama, que destinó millonarios fondos para su recuperación, desprendimiento de marcas y venta hacia otras empresas como la italiana Fiat.