La polución, el polvo y otros agentes pueden mermar significativamente el rendimiento de una placa solar, incrementando además el gasto en mantenimiento para poder conservar su capacidad generadora.
Científicos del Grupo de Ingerniería Química y Biomolecular de la Escuela de Tecnología de Georgia han conseguido hacer unas placas que se limpian solas. Para lograrlo han diseñado una superficie que dificulta la adhesión de sedimentos y facilita la evacuación de residuos cuando llueve.
Son pequeñas innovaciones que conducen a mejorar el rendimiento de las placas solares. Pienso que las mejoras en este campo deben llegar principalmente en la capacidad y eficiencia en el almacenamiento, pero bienvenidas sean estas mejoras que ayudan a una mejor recolección.
